Burnout o Sindrome del cuidador quemado
Cuidadora que ha sufrido burnout y extrema fatiga

Alejandro de Ainas

Director de Ainas. Terapeuta ocupacional de vocación. Especialista en salud y seguridad en la tercera edad.

El Burnout o Síndrome de cuidador quemado es el mayor riesgo que amenaza la salud de los cuidadores. Para comprender este síndrome, se debe entender tanto el colectivo de los cuidadores como el contexto en el que se sitúan.

En España, hay 2 millones de personas con discapacidad que requieren de cuidadores personales, que les apoyen en su vida diaria. De estos cuidadores, el 92% son familiares, mientras que el 8% son personal cualificado, ya sean particulares contratados, empresas contratadas o servicios municipales.

Esta estadística refleja muy bien nuestra tradición familiar de cuidar a aquellos que cuidaron de nosotros. Dándole de esta manera, una prioridad a los lazos sentimentales ante la formación y experiencia profesional. Esto generalmente implica un reto individual para el cuidador.

Es un reto sin igual, que muchas veces puede superar al cuidador, llevándolo a sufrir el síndrome del cuidador quemado o burnout. Pero ¿Cómo puedo saber si lo estoy sufriendo?

Hombre estresado con sindrome de burnout

 

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Burnout?

Podemos dividir los síntomas en físicos, psicológicos y del desempeño diario. 

  • Síntomas físicos. El daño físico que sufren los afectados, viene dado por la fatiga debida a la extrema carga de trabajo. Así, a parte de la fatiga muscular, nos encontramos dolores musculares y articulares, cefaleas e incluso parálisis musculares en los casos más extremos.
  • Síntomas psicológicos. El daño psicológico, proviene del estrés durante el cuidado. El estrés deriva en situaciones de ansiedad o depresión en el peor de los casos.
  • Síntomas del desempeño diario. El desgaste físico y psicológico afecta a las rutinas y hábitos diarios. De esta manera, pueden aparecer trastornos del sueño como pesadillas o insomnio, así abandono de la vida personal o laboral por la fatiga o la ansiedad. 

 

Como hemos podido observar, el síndrome de burnout puede tener graves consecuencias. Pero, ¿se puede evitar? ¿cómo se puede salir de tal espiral negativa?

 

Estrategia contra el síndrome del cuidador quemado

La solución no es farmacológica, pero recomendamos que si te encuentras en esta situación, tu primer paso sea acudir a tu centro de salud para que puedan evaluar tu caso. 

A partir de este momento, las soluciones van orientadas a reducir tu carga de trabajo. Algunas estrategias que pueden ayudar pueden ser:

  • Solicitar ayuda para compartir el cuidado de tu familiar. Puede que sea el momento para que alguien te ayude a cuidar a tu familiar.
  • Trabaja la ergonomía durante el cuidado para minimizar el desgaste muscular y articular.
  • Entra a grupos de autoayuda con otras cuidadoras, donde puedas compartir tus dificultades para que personas en tu misma situación puedan ayudarte.

 

Desde Ainas Ayuda a Domicilio recordamos que ofertamos tanto servicios de cuidado a domicilio, como servicios de apoyo a las cuidadoras para evitar llegar a puntos tan extremos. 

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